Hay diez pasos imprescindibles para nosotros y los resumimos en 10 fases. “Este decálogo lo hemos construido a través de nuestra experiencia trabajando con técnicos que desarrollan obras, las estudian, las gerencian y que, sobre todo, las quieren mejorar. Ha sido duro llegar hasta este decálogo porque ha habido muchas pruebas y errores, ya que cada persona y empresa es un mundo pero ahora estamos en condiciones de tener establecido un argumentario que nos permite poder ser por ejemplo el ente formador en BIM de la Fundación Laboral de la Construcción, la cual reúne a unas 100.000 constructoras (debemos pensar que en España las empresas del sector Construcción representan el 13% de empresas existentes en el país)”, argumenta el socio fundador de BIM Academy, Ignasi Pérez Arnal.

blueprints safety helmet and computer in construction site

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  1. Identificar el BIM Manager. Este rol, esta persona va a ser la punta de lanza del proceso y ella lo debe saber. Seleccionar bien esta persona va a ser definitorio.
  2. Estimar el coste y el plazo de tiempo para llegar a utilizar BIM de forma habitual en la empresa constructora. BIM es control, y control es conocer tiempos y dinero. Debemos fijar los términos de la implantación como objetivo a conseguir y así poder verificar si cumplimos o no las expectativas creadas. No fijarlo significa no acabar.
  3. Redacta un Plan de Integración. Le llamamos BIP que sería el acrónimo a lo que en algunos países se llama BIM Implant Plan y no deja de ser un documento guía de lo que debe suponer integrar un software, un hardware , unos procesos y un flujo de trabajo nuevo en una maquinaria existente. Y debemos fijarnos en todo aquello que nos “ayudará” a no poderlo cumplir en la empresa. Una lista de “stoppers” –a veces de gente, a veces de maneras de hacer- es imprescindible para la implantación segura.
  4. Empieza pequeño: Nosotros utilizamos la técnica del Lean Startup y la aplicamos en nuestro proceso. Eric Ries lo explica perfectamente: “empieza lo más pequeño posible, pero hazlo realidad”. Por tanto debemos empezar por el proyecto más fácil, el trabajador más disponible, el departamento más abierto, el presupuesto más asequible… pero debemos hacerlo.
  5. Mantén a tu BIM Manager a la última. Este punto es muy “americano” pero tiene toda la razón del mundo. El nuevo BIM Manager en la constructora debe ser la persona que debemos enviar a congresos, a presentaciones, a reuniones, a comisiones… Debe ser el referente del proceso en nuestra empresa y todo su entorno debe notarlo.
  6. Dale un departamento. En muy poco tiempo la labor del BIM Manager en la constructora va a conferirle un papel inusitado en la empresa y los proyectos y toda su actividad va a girar en torno a esta figura. Por lo tanto ves pensando en crearle un departamento en menos de tres años.
  7. Sigue el Plan pero sé flexible. No sabemos qué obras nos van a caer, no sabemos cómo vamos a recibir los proyectos, no sabemos quién va a ser el promotor, no sabemos cómo van a reaccionar las administraciones públicas en cuanto al BIM. Así que es mejor tener flexibilidad para poder reaccionar en cada caso.
  8. Crea tutoriales para los empleados, redacta guías para saber cómo trabajar en una obra, fija estándares, haz manuales. Diseña fichas para conservar el conocimiento de lo bueno –y lo malo- que va generando el proceso. Todo el entorno de la empresa se verá afectado por el BIM y debemos hacer lo que cualquier industria hace: incorporar un proceso de mejora continua. Y BIM será uno de sus motores.
  9. Analiza si vas bien. Todos los inicios son duros pero a partir del tercer mes has de empezar a notarlo. Es como ponerse a dieta, a partir del tercer mes debemos notar que hay cosas que empiezan a funcionar mejor.
  10. Las tres claves internas para la mejor implantación BIM: fórmate de forma básica, fórmate de forma avanzada y fórmate de forma especializada

Finalmente, añadimos unas recomendaciones:

La dirección general de la empresa o al menos un director técnico o de producción debe estar convencido de hacer el cambio. Si no es mejor no empezar porque la negatividad y la resistencia al cambio tienen un peso importante en nuestra cultura de trabajo.

Invierte un poco en tu empresa. Cuando hago la pregunta en nuestras primeras sesiones de implantación “¿Cuál ha sido la última innovación que habéis introducido en vuestra constructora?” serás de los que no mirarás al techo o al papel cuando te señale para responder.

Y por último, monitoriza, propón nuevo software, genera nuevas apps, observa cómo cambian las tendencias industriales –mira cómo la IoT (Internet of Things) o los dispositivos móviles o los drones o las cámaras o… pueden ayudar a mejorar tus procesos porque ya no es por dinero que no los puedas incorporar.

Siempre acabo con la misma frase cuando convenzo a una constructora a empezar este proceso: si estadísticamente como mínimo vas a ahorrar un 20% de recursos, materiales, horas, problemas, reuniones, tiempo y presupuesto, ¿hasta cuándo te permitirás no utilizar BIM? Supongo que hasta que pierdas el primer promotor. Buena suerte.